martes, 22 de marzo de 2011

Bitches Brew

Cuando salimos del estudio después de Bitches Brew, yo dije: "Esto no me gusta nada, Miles". Y él quedó muy defraudado. "No me gusta —dije—, es demasiado improvisado, sabes." Y un día, mucho después, entré en la CBS y la señora que trabajaba allí estaba escuchando una música increíble en su despacho. Dije: "¿Qué demonios es eso?". Y la señora respondió: "¿Qué quieres decir con qué demonios es eso? Eres tú y Miles y John y todos los de Bitches Brew".

(Joe Zawinul)

El momento que comencé a sentir que estaba ocurriendo algo verdaderamente extraordinario fue en Bitches Brew. (…) Estábamos situados en un gran círculo en el estudio, pero nadie sabía en realidad que buscaba él. Creo que ni siquiera Miles lo sabía, pero tenía una idea, como siempre, y él, al igual que todos, estaba experimentando otras maneras de percibir la música, lo que, por supuesto, es su enfoque característico, esa capacidad de extraer de los músicos cosas de las que tal vez ellos no eran conscientes.

(John McLaughlin)




Como epítome y excepción al mismo tiempo puede ser abordada la desbordante propuesta con la que en 1970 Miles Davis alcanza la cima de su carrera: Bitches Brew. Epítome porque en ella confluyen todas las formas que la música popular afroamericana ha ido adoptando hasta esa fecha en los Estados Unidos y las vanguardias que durante el siglo XX, con base principal en Europa, han ido modificando las tradicionales músicas sinfónica y de cámara. Excepción porque, sin dejar de ser jazz, Bitches Brew demuestra tal originalidad en su discurso que cuesta trabajo asociarlo a nada en concreto, aun sabiendo que no existe la generación espontánea en el arte. Incluso el anterior y soberbio In A Silent Way, que ha abierto el camino, se queda corto como referencia. Son las "otras maneras de percibir la música" de las que habla McLaughlin, las de un músico, Davis, de radical individualidad, siempre al acecho, siempre inconformista.

Grabado los días 19, 20 y 21 de agosto de 1969, estamos ante un doble elepé en el que, como dice Ian Carr, "La antigua idea de una serie de solos ha quedado descartada por completo y los elementos básicos son la trompeta de Miles y el resto del conjunto como un todo". Conjunto en el que hallamos dos, incluso tres, pianos eléctricos (Joe Zawinul, Chick Corea, Larry Young); una guitarra eléctrica (John McLaughlin); bajo y contrabajo (Dave Holland y Harvey Brooks); dos baterías (Lenny White, Jack DeJohnette, Don Alias); percusión (Don Alias, Junma Santos); saxo soprano (Wayne Shorter); y clarinete bajo (Bennie Maupin).

Pharaoh's Dance inicia el álbum, y no hacen falta sino unos segundos para percibir que nos abocamos a un abismo lúbrico en el que Davis introduce a sus acompañantes para dejar que sea el tiempo —jugando con los músicos, modificando, relativizando, esculpiendo notas, melodías, armonías— el que establezca las conclusiones. Compuesto por Zawinul, el motivo del pianista es instantáneamente anulado por un maremágnum de sonidos que invoca a una especie de rito pagano —como el de los faraones— dormido en el inconsciente atávico que desde lo más remoto de nuestros ancestros se cuela en un estudio de la Gran Manzana para crear la obra más rompedora y convulsiva que se pueda imaginar. El salto es sin red, de ésos de los que sales vivo o muerto, sin término medio. Y Davis sale tan vivo que incluso supera el esencial, y pareciera que insuperable, Kind Of Blue. La arrebatadora belleza de los veinte minutos de Pharaoh's Dance —por supuesto inefable, ya que hace inútiles las palabras— tiene su continuidad en los veintisiete de Bitches Brew, con la diferencia de que sólo hay aquí dos pianos, pues Larry Young no toca el suyo. Impresiona sobremanera en este tema la magnífica trompeta de Davis, que consigue extraer sonidos alucinantes de su instrumento.

El segundo disco contiene cuatro temas, más moderados en su duración. El primero y más largo de ellos es Spanish Key, grabado en la misma sesión que Pharaoh's Dance y también con tres pianos. Ni que decir tiene que mantiene esa arcana tensión que Davis establece, destacando el saxo de Wayne Shorter y la guitarra de John McLaughlin en determinados momentos de un corte en el que vuelve a sobresalir Davis. No llega a los cinco minutos el siguiente tema, precisamente titulado John McLaughlin (favor o detalle que el inglés devolvería años después al llamar Miles Davis a uno de los temas de su Electric Dreams), quizá por su escasa duración, y al quedar como mero bosquejo, el que menos descolla del álbum, a pesar de la excelente labor del guitarrista. Todo lo contrario tenemos que decir de Miles Runs The Voodoo Down, en el que el evidente punto de partida, el blues, es llevado a los terrenos alucinógenos por los que transita Bitches Brew. De nuevo Davis y McLaughlin brillan con luz propia y nos regalan generosas improvisaciones, en las que el inglés continúa reinventando la guitarra eléctrica y el estadounidense deja patente cuán dentro lleva la música de Louis Armstrong, probablemente, y en última instancia, su mayor influencia.

Pone Sanctuary fin a esta odisea con una balada. Los pianos de Joe Zawinul y Chick Corea bañan los agudos instrumentos de Shorter y Davis, reafirmándose el trompetista en su categoría de intérprete mayúsculo. Pero de nada serviría destacar solamente esta categoría para comprender la entidad de Miles Davis y la de Bitches Brew. Galvanizador de talentos ajenos, mente plecara, investigador sin límites, es la de Davis figura sin parangón que observa con atención y sin prejuicios tanto a Jimi Hendrix como a Karlheinz Stockhausen (sin duda, con mayor al segundo: la presencia del rock es mucho menor de los que se cree), pero que crea un universo plástico sólo pendiente de sus conclusiones (o de las que de su práctica artística deriven). Un universo gracias al cual podemos escuchar la música de Bitches Brew y decir que hemos gozado de la más embelesadora de las experiencias.

17 comentarios:

  1. Si según Zappa escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura entonces escribir sobre Bitches Brew jejeje...felicidades por el post. Y el disco...ufff!!!, una experiencia como bien dices (y estoy de acuerdo que no hay tanto rock como se dice).
    Con este disco conceptos como "obra maestra" o "genialidad" no son expresiones vacías.

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  3. Lo estoy escuchando ahora mismo, pues estoy interesado en escuchar la obra de Mile Davis y tu post me ha animado.
    Se hace mucho mas amena la lectura con la musica sonando, se perciben mejor los detalles que nombras.
    Me esta gustando, aunque lo veo como un experimento en toda regla, le seguire la pista...

    Saludos y gran post!

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  4. lo escuchare de inmediato..me animo la lectura..!!

    saludos..!!

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  5. No es un disco idóneo para entrar en el mundo del Jazz o en Miles Davis, pero de lo que no hay duda es que sí que es un disco de escucha casi obligatoria para todo aquél amante de la música.

    Saludos.

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  6. Mi disco de cabecera! En Cd , en vinilo y el box set con todas las sesiones.Magnifico y insuperable!
    le dedique un post hace tiempo.
    Gran post, un placer siempre ver por donde sea este disco1
    un abrazo

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  7. El disco de Miles preferido para cualquier rockero.. Genial. Ahora salió uno en vivo con estos temas en Isle of Wight y Newport.. Saludos.

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  8. Decir que este disco es una joya es poco. Este disco es una de las mayores suertes de las que podamos disfrutar los amantes de la musica en cualquier momento de nuestra vida. Es la la piedra filosofal. Es una absoluta preciosidad. Un afuerza, una energia, un colapso nervisoso a punto de estallarte en el cerebro.

    En fin, que me encanta, jajaja

    Amen a ese post. Fantastico. Ya tengo favorito para mi mundo de enlaces de marzo.

    Un abrazo compañero.

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  9. en cuanto he visto que habias escrito sobre este disco he corrido a pillarlo de la estanteria y ponerlo, me encanta Davies y su espiritu experimentador. hace poco en tve vi un reportaje fabuloso sobre la grabacion de este disco, una obra maestra de este genio llamado Davis

    saludos

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  10. Agente Cooper: Tienes toda la razón. Escribimos alrededor de la música, porque las palabras son incapaces de adentrarse en el meollo. Yo intento reflejar lo que me sugiere la música y animar, en todo caso, a la escucha de discos que a mí me gustan. De todos modos, son cosas diferentes. Davis no podría explicar con su trompeta mi escritura, por ejemplo(y lo digo sin petulancia alguna, que conste).

    Soyde: La obra de Davis está llena de joyas. Para apreciarla mejor, te recomiendo la biografía que de él hizo Ian Carr, que para mí ha sido y es fuente de inspiración y conocimiento.

    Panxo: Me dices qué te parece sin falta, ¿eh?

    Víctor Hugo: Yo no tengo tan claro eso de la ideonidad, ya lo he discutido en alguna que otra ocasión. Lo que es verdad es que la idea que se tiene en general del jazz está relacionada con el hard bop, y alguien que no conozca demasiado el jazz se sentirá más cómodo con "Milestones" que con "Bitches Brew".

    Tsi-Na-Pah: Recuerdo tu post, compañero. Es un disco sobre el que hay bastantes entradas, sí. Yo he intentado hacer mi pequeña aportación. Y creo que, aunque me cueste afirmar este tipo de cosas, también es mi disco favorito.

    Aldo: Me parece que leí tu entrada sobre el directo que comentas (por cierto, todavía no lo he escuchado). No sé si a los roqueros les va mucho "Bitches Brew", depende cuáles.

    Freaky: Ya sabes el aprecio que te tengo, no puedo sino darte el amén a ti y a tu pasión. Y lo de favorito para tu siempre esperado mundo de enlaces mensual, pues, tío, mil gracias.

    Nortwinds: Lo mismo me pasa con algunas entradas que leo, tengo que ir por el disco volando, aunque sea a mirar la portada.

    Bueno, saludos para todos y gracias por compartir este disco de Miles Davis.

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  11. Había estado esperando esta revisión de tu parte, estaba seguro de que algun dia lo revisarías y, cuando menos me lo espero, ahi está la revisión de Gonzalo de Bitches Brew!
    Debió haber sido complicado escribir sobre un disco tan único y difícil de explicar como lo es éste, una de las tantas obras maestras de Miles Davis (sin quitarle mérito a los demás músicos tan portentosos que lo acompañan)
    Eclético, experimental, indescriptible: en pocas palabras, mágico. Eso es B. Brew, puro talento y magia
    Sobra decir que la entrada es impecable, y debería bastar para que cualquier ajeno a Bitches Brew se ponga a escucharlo alguna vez.
    Joder, ya me dieron ganas de escucharlo de nuevo...

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  12. la verdad me costo mucho este disco desde que me lo recomendaste, no quede del todo satisfecho, se me hizo muy convencional (opinion muy personal), es que la verdad el Jazz no es nada facil, aunque he empezado a oir a Miles Davis con un Best of, algun dia tendre mi punto de vista respecto a Bitches Brew,

    por otro lado queria hacerte una pregunta, se que te encanta Sonic Youth, yo apenas me estoy adentrado a ellos, aunque ya conosco una que otra cancion de ellos no he oido ningun album, quisiera saber por cual empezar, no quiero perder mucho el tiempo jejeje, se que el mejor es el daydream nation sin embargo yo pienso que puedo empezar por el Confusion Is Sex aunque dicen que es muy experimental, en fin ojala me aconsejes

    saludos

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  13. La verdad es que ha sido una entrada complicada, tienes razón, pues es un disco que me gusta muchísimo, seguramente el disco que más me gusta, y quería estar a la altura de las circunstancias. Muchas gracias por lo de "impecable", Hombre Mojon.

    Miguel: No te puede parecer convencional "Bitches Brew", es una de las grabaciones menos convencionales que existe.

    Me cuesta mucho dar ese tipo de consejos, amigo. Empieza por el último, "The Eternal", que es una maravilla. "Confusion Is Sex" puede parecer muy radical, pero no lo son menos obras muy posteriores como "SYR 1" y la serie de SYR que le sigue. Para mí no hay disco malo de SY.

    Saludos.

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  14. Me ha producido mucha curiosidad este disco tras leer tu excelente reseña. He indagado en Zawinul y McLaughlin, me pierdo en mucho jazz. De Miles Davis solo tengo oído el "Kind of blue" que me gusta mucho. Saludos.

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  15. Éste es extraordinario, Johnny, mejor incluso que "Kind Of Blue", pero muy diferente.

    Saludos.

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  16. fantástico post y super interesantes reflexiones sobre el album. No entiendo como lo pude pasar por alto, sorry. La verdad, a mi también me dan ganas de ir corriendo a la estanteria a buscarlo. Otra cosa es que lo encuentre. En cuanto al review de Big Fun y Get Up With it es de agradecer y me lo apunto para conseguirlos. El que sí he escuchado y mucho es el que te preguntaban de tributo a Jack Johnson, y personalmente es mi favorito de Miles.
    Saludos y sigue así. Molt d'anys¡.

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  17. Si te gusta "Bitches Brew", "Big Fun" y "Get Up With It" son el complemento perfecto. A ver qué te parece la entrada que acabo de publicar.

    Un abrazo, figura.

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