lunes, 11 de septiembre de 2017

Salvador


Estás solo con tu fusil
esperando el final,
Salvador.

Es 11 de septiembre de 1973.
No es Cataluña, no será Nueva York,
es Santiago de Chile.
Y da igual suicidio o asesinato.

Vas a morir
por culpa del fascismo:
del de la CIA y Pinochet,
del que hoy ataca a Maduro,
del mismo que aquí en 1936.

Yo ahora miro por la ventana
y te veo en el hombre que barre,
en la mujer que cuelga la ropa,
en el niño que juega al balón.

Tu rostro es el de la esperanza
en un mundo justo y libre.
El del fin de la infamia capitalista
y la estúpida despolitización.

Han pasado cuarenta y cuatro años,
pero tu ejemplo no se ha borrado.
Tu dignidad es la misma,
la desigualdad, también (o mayor).

Por eso te seguimos queriendo,
por eso necesitamos personas como tú,
por eso te llamo y te escribo.
Por eso,
Salvador.

2 comentarios:

  1. Alfredo Morales Alarcón12 de septiembre de 2017, 19:25

    Comparar a Salvador Allende, un hombre que creía en la democracia y en la vía pacífica al socialismo, un hombre que murió firme en sus principios, con Maduro, que no es más que un tirano, un dictador, un cerdo totalitarista que llegó a dedo al poder, una rata que mata para no perder el poder, es de... la verdad es que no lo sé, no me lo puedo explicar. Bonitas las democracias sin libertad de expresión, sin oposición, sin elecciones (o con elecciones amañadas).
    ¿Tanto cuesta repudiar una dictadura sin importar su color?

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  2. Maduro no es en absoluto un tirano o un dictador. La oposición es la que jamás ha respetado las elecciones que gana limpia y libremente la Revolución Bolivariana. En 2002, ¡hace quince años!, ya intentaron derrocar a Hugo Chávez mediante un golpe de estado. La oligarquía chilena y el gobierno de los Estados Unidos no soportaron que Allende fuera un socialista que implementaba políticas anticapitalistas, con lo que organizaron el mismo caos y desabastecimiento programados que ahora utilizan la oligarquía venezolana y el gobierno yanqui contra Maduro. En las guarimbas de Caracas y otros lugares del país se infiltran paramilitares colombianos y fascistas venezolanos armados que matan a policías y civiles con la mayor crueldad, pero la prensa y la oposición adjudica todos los muertos a la fuerzas de seguridad y a los chavistas, una pura mentira. Contra la manipulación de la prensa mayoritaria y antidemocrática, de todos modos, no se puede hacer nada.

    Saludos.

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