La preocupación por lo que veía alrededor y las noticias que llegaban desde Vietnam —que resistía la agresión imperialista y causaba bajas entre los soldados estadounidenses sin verse afectado por la muerte de Ho Chi Minh—, sumadas a la intención de Marvin Gaye de introducir el pensamiento social y político en su música, van a dar lugar a un elepé de extremada sofisticación y múltiples arreglos que reinventará el soul: What's Going On (1971). Motown no quería un disco así, un disco en el que se dice "No he visto más que problemas" en una de sus canciones, Flyin' High (In The Friendly Sky). Un disco que en su primer y homónimo corte ya ha avisado de que "la guerra no es la respuesta", pues "hay muchos de vosotros muriendo". Un disco que advierte mediante Save The Children de que "los niños de hoy van a sufrir de verdad mañana". No es posible, pues, dividir los nueve temas que componen el trabajo, y el que no haya solución de continuidad entre ellos es una prueba más de ello.
Lo que define esta joya de Gaye es la manera de denunciar de su autor: sin ambages pero sin agresividad. Su soul orquestado de barnices funk crece con suavidad en un entorno de creatividad continua y sostenida que se hace progresiva en su segunda mitad. Cierto. Los siete minutos y medio de Right On y sus vientos y cuerdas dan con una pieza cuya extraordinaria musicalidad es la misma que la de Miles Davis, los Beatles o Can; al igual que los cinco y medio de Inner City Blues (Make Me Wanna Holler) que cierran el álbum con un tono de psicodelia pop y tensión contenida que nunca llega a explotar. Entre ambas canciones se ha colado esa maravillosa oración que es Wholy Holy, no por su mayor brevedad menos intensa o exquisita. Porque no hay bajón alguno en What's Going On. Hay un artista concienciado y concienzudo rodeado de decenas de intérpretes y dispuesto a enfrentar la realidad por dura que sea mientras graba una obra maestra absoluta y revolucionaria que se rebela ante las descripciones, incluida ésta que aquí he esbozado.

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Enorme reseña Gonzalo. De un album supremo, una catedral del arte de todos los tiempos. Marvin (y el año anterior Curtis) abrieron el camino a un soul más combativo, más apasionante, más abierto también. Un disco que va más allá de la propia música. Y que en muchos sentidos, supuso un antes y un después.
ResponderEliminarMuchas gracias, Hector. Sí, Curtis Mayfield también es indispensable en ese soul que vira en los setenta. Una obra de arte, la de Marvin Gaye, que, como dices, no es mera música.
ResponderEliminarUn abrazo.
Totalmente Gonzalo. E iría incluso más atrás para encontrar la chispa que lo encendió todo: Sly And the Family Stone. ✊🏿✊🏿🎸
ResponderEliminarOtro nombre esencial, Hector.
ResponderEliminarUn abrazo.
Es un disco superlativo: la obra magna de un artista mayúsculo.
ResponderEliminarGracias
Tal cual, Alberto.
ResponderEliminarUn abrazo.
Uff , esto es mucho, saludo.
ResponderEliminarLo es, Orlando.
ResponderEliminarUn abrazo.
Vamos a escucharlo de nuevo esta noche en tu honor. Un abrazo!
ResponderEliminarPues me alegro, J, un abrazo fuerte.
ResponderEliminarUn gigante de verdad!!
ResponderEliminarSin duda, Carlos.
ResponderEliminarUn abrazo.
"What´s Going On" es EL DISCO. No solo es el disco de Marvin Gaye, su mejor obra I(aunque por poco le va a la zaga el "Let´s Get In On"), es EL DISCO de todos y cada uno de los aficionados/amantes a esta música, en su vertiente soul, que une todo tipo de sensibilidades, de emociones, de memorias colectivas. Es EL DISCO universal por excelencia, el que tocó el cielo desde su edición y ahí sigue, tan alto que no solo suena, también se sueña.
ResponderEliminarAbrazo,
Cierto lo de "Let's Get It On", Javier, otro disco imprescindible. Y en cuanto al plástico en cuestión, el "What's Going On", nada que objetar a tu admiración superlativa, es una obra maestra absoluta.
ResponderEliminarUn abrazo.