jueves, 23 de abril de 2026

Howling Wolf Sings The Blues

Publicado originalmente en 1962 y reeditado en 1966 con el título de Big City Blues, Howling Wolf Sings The Blues acude a las catacumbas del indispensable bluesman mediante una serie de grabaciones de 1951 y 1952 —sus primeras grabaciones— que seguramente no habrían tenido lugar sin la intervención de un jovencísimo Ike Turner que se encarga del piano. 

Sin estar a la altura superlativa de discos ya comentados aquí como Moanin' In The Moonlight, Howlin' Wolf o The Real Folk Blues, donde las canciones recopiladas desatan a la bestia para dar con el blues más feroz jamás conocido, éste que rescata a un Howlin' Wolf primigenio en el estudio, que no en su arte pues ya cuenta con cuarenta años, muestra a un músico incisivo dotado de ese vozarrón tan expresivo por el que será conocido, además de su armónica y su guitarra. De entre los ocho temas destaca, por sí mismo y por lo que devendrá, Crying At Daylight, primera versión de lo que acabará siendo Smokestack Lightning, aunque esta hipnótica y minimalista composición ya existía con diferentes nombres tiempo atrás, expolio tradicionalmente asumido en el mundo del blues.

¿Y por qué he dicho ocho temas si hay diez en el elepé? Extraña pregunta, ¿no? Pues sí. La respuesta es que dos piezas del mítico one-man band Joe Hill Louis, Twisting And Turning y Backslide Boogie, son añadidas para que disfrutemos (y mucho) de su armónica, su guitarra y su percusión aun sin saber muy bien qué hacen en un disco de Howlin' Wolf. Sea como fuere, se pasa un rato estupendo con la media hora, aumentada en futuras ediciones, de Howling Wolf Sings The Blues. En compañía del ya citado Ike Turner, Willie Johnson, Willie Steele… y Joe Hill Louis, por supuesto.



11 comentarios:

  1. Apuntadisimo queda. Y los tres que has mencionado. Justo el otro día a cuenta de un podcast que escucho sobre blues se habló del gran Howling Wolf. Y bueno, siempre ahí la influencia en los Stones. Estoy en un momento muy blues rock y estos discos recomendados caen del cielo.

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  2. Un disco menor, si hablas de Wolf deberías hacerlo de otros discos mejores y más legendarios...

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  3. Pues me alegro Hector, sabes que es uno de los referentes de Tom Waits, ¿verdad?

    De hecho, éste es el quinto disco de Wolf que comento, amiga desconocida. Lo pongo en la entrada.

    Abrazos.

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  4. Desconocida, dinos esos mejores discos, gracias.

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  5. Pues pasamos de Elmore James el otro día a Howling Wolf hoy, así que no puedo más que reiterar lo dicho el otro día.
    Abrazos.

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  6. Dos referentes ineludibles, Jorge, del blues y de la música en general.

    Un abrazo.

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  7. ¡Ah!, uno de mis autores preferidos. Siempre lo he bautizado como "destripaterrones", bluesman agrícola a más no poder, paradigma de los llamados "shooters", su voz ronca y poderosa tenía que hacerse oir entre los acordes electrificados de las guitarras. Uno de los artistas que mejor representa la simbiosis del Delta con la electricidad de Chicago.
    Abrazo,

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  8. Algún día habrá que hacerle reverencia (a pesar de sus graves errores) al gran Ike Turner, un ojo , oído y olfato para que no se le escape nada.
    Por cierto este disco es uno de los pocos que no he conseguido ya que en cd es un tanto difícil (pero no pierdo la esperanza) por suerte estas tu para reivindicarlo.Saludos Gonza

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  9. Alguna vez lo hemos hablado, Javier, también es uno de mis favoritos. Mucha razón llevas en lo de la simbiosis que comentas.

    Ike Turner fue una persona despreciable, pero musicalmente fue un genio. Yo lo tengo en CD, Juancho. Como he dicho en un comentario, es el quinto disco que comento de Wolf, nunca me canso de reivindicar al maestro.

    Abrazos.

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  10. When you're on pain, no money, no love that's BLUES!!

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  11. Está claro, Klaus, que las alegrías no alimentan demasiado al blues.

    Un abrazo, amigo.

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