sábado, 14 de abril de 2012

Bringing It All Back Home


Cierto. Será Highway 61 Revisited la obra que ponga todo patas arriba, pero sólo unos meses antes, en aquel mismo 1965, Bringing It All Back Home habrá abierto el camino al fundir, en su primera cara, el rock and roll con el folk y provocar una fisión que hoy en día todos tenemos asumida, pero que en su momento no fue aceptada por muchas mentes cerradas y cuyo influjo será esencial a la hora de dar su forma definitiva al rock.

Si, imagino, hace cuarenta y siete años pinchar el elepé y escuchar Subterranean Homesick Blues era como aterrizar en un planeta desconocido, en 2012 sigue siendo una experiencia extraordinaria. Pero ¡si hasta alumbra el rap Bob Dylan en su forma de cantar! ¿Garage? Esto sí que es garage, qué guitarras eléctricas, qué armónica, qué batería… ¡qué canción! She Belongs To Me es una balada deliciosa que prefigura la vertiente pop por la que (en parte) correrá Blonde On Blonde. En Maggie's Farm nos encontramos con un Dylan cercano a Muddy Waters, pero que deconstruye el blues a su gusto. Love Minus Zero/No Limit (de la que en el futuro nacerá If Not For You) rebaja el número de vatios, que Outlaw Blues recupera para seguir la línea marcada por Maggie's Farm. Los dos minutos y medio de On The Road Again, en su singularidad rock, y los más de seis de Bob Dylan's 115th Dream, que cierran esta primera y revolucionaria cara, confirman que el señor Zimmerman habla un idioma nuevo.

¿Y la segunda mitad? ¿Es el Dylan de siempre? Pues sí y no. En Gates Of Eden e It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding) el bardo malhumorado acompaña sus largas parrafadas de acústica y armónica, no hay novedad más allá de las canciones en sí, aun espléndidas y bienvenidas. Pero en Mr. Tambourine Man —que tanto hará por los Byrds— y en It's All Over Now, Baby Blue la guitarra eléctrica de Bruce Langhorne, en la primera, y el bajo de Bill Lee, en la segunda, sirven de bellísimo contrapunto que, bajo mi punto de vista, enriquece los temas.

Terminemos aludiendo a la portada desde la que Dylan y Sally Grossman nos miran atractivos y jóvenes, pero también lacónicos. En ella, tapado por otros álbumes, distinguimos el King Of The Delta Blues Singer de Robert Johnson. O sea, traía Dylan el cambio armado con el pasado, enseñando el camino que le precedía. No hay mejor adagio —en su carácter funámbulo— para explicar esto y cerrar la reseña de Bringing It All Back Home: Para romper con la tradición hay que mantenerla. ¿Lo entienden?

17 comentarios:

  1. Disco clave en la andadura de Dylan y de la música popular sin duda. Esa primera cara es la vuelta de tuerca definitiva que necesitaba aquel todavía joven Rock and Roll.
    Magnifica reseña Gonzalo.
    Además se cierra con It's All Over Now, Baby Blue que es uno de los temas de mi vida.
    Y sin duda, para edificar la modernidad hay que poner cimientos de clasicismo.
    Un abrazo!

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  2. Este disco para mi es el primer gran kick off de Dylan. Vaya por delante que me encantan sus primeros discos, pero aquí es donde asienta su carrera y donde se empieza a adelantar a todo el mundo.

    Me flipan Gates Of Eden, On The Road Again, Mr Tambourine Man, Its All Right Ma (como recita los versos, flipante) y It´s All Over Now, Baby Blue...Una pasada.

    Un disco sencillamente irrepetible. A veces me parece superior a Highway. Por lo menos, no tiene nada que envidiarle.

    Genial leer esta entrada.

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  3. Como para no entenderlo, Gonzalo. Yo estoy Dylan últimamente y esto... bueno... Va más allá este disco.

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  4. Es el que suelo rescatar de Dylan últimamente: esa crudeza, esa aspereza... Me pone mucho.

    Gran artículo, Gonzalo. Dylan saca lo mejor de ti!

    Rock On!

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  5. Hola Gonzalo, una crítica muy interesante la que nos regala. La verdad que escapa a mi conocimiento el disco que comentas, pero sí he disfrutado grandes momentos con el revisited, un gran trabajo que suele aparecer en todas las recomendaciones de los grandes artistas.

    Un saludo

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  6. ¡Maravilloso!
    Para mi mi favorito de Dylan, sin duda! un clásico tras otro. Apabullante demostración de clase, maestria y genialidad.

    Por cierto, esa foto de Dylan con los carteles en el video-clip "Subterranean homesick blues" es en Londres e hice una entrada en el blog sobre ello. Visité el sitio el pasado verano y sigue más o menos igual. Está detrás del hotel Savoy para los interesados.

    Saludos.

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  7. Fue uno de mis primeros discos de Dylan, cuando aún no tenía "asimilado" del todo su música (si es que se puede llegar a aprehenderla del todo en algún momento) y recuerdo que la segunda cara me "costaba" y hoy día en cambio es mi favorita.

    Un gustazo leerte, Gonzalo.

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  8. Gracias, Addison. Sí, pocas vueltas de tuerca dará ya el rock and roll, y ésta es la más importante. Por otro lado, hay gente que toca en un grupo de rock que no ha escuchado a Little Richard o a Bob Dylan (no digamos a Wanda Jackson o a Love, por ejemplo). Es inconcebible para mí. No sólo el no haberlo hecho, sino, sobre todo, no mostrar interés. Para mirar al futuro hay que conocer el pasado.

    Superior a mí no, Mansion, pero sí es cierto que "Bringing", "Highway" y "Blonde" son tres piezas de una trilogía indispensable. Entiendo, además, lo que dices de los primeros discos y éste.

    Creo que estamos todos muy Dylan, Freaky.

    Gracias, Tyla. Es un músico muy excitante para hablar de él. (Lo peor lo sacan otros, ja ja ja.)

    Piru, escucha éste y "Blonde On Blonde" (si no lo has hecho). "Highway 61" es uno de mis cinco discos favoritos.

    Recuerdo tu entrada, Rockland, y os la recomiendo a todos: http://rockland70.blogspot.com.es/2011/09/bob-dylan-subtarrean-homesick-blues.html

    Es una música muy compleja, tiene muchísimos matices dentro de su aparente sencillez. Un gusto tener lectores como tú.

    Abrazos.

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  9. Un disco aspero y real!De mis favoritos, no falto en mi larga lista de post sobre Dylan.Un disco que abre las puertas a todos los trovadores, invitandoles a electrizarse, a romper con lo establecido!Un corte de manga a los puristas.Una obra maestra!
    un abrazo

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  10. Hay varios momentos memorables en la carrera de Dylan, donde grabó varios álbums excepcionales al hilo, pero creo que una racha de excelencia como la de "Bringing it all back Home", "Highway 61 revisited" y "Blonde on blonde" es la mejor, única e irrepetible, deberían reeditar los cuatro álbums como uno cuádruple, son perfectamente compatibles y con un mismo nivel de calidad deslumbrante.

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  11. Me parece Gonzalo un disco imponente, variado, de transición, pero definitivo a la vez. Sinceramente , la famosa trilogía del mercurio es inamovible, los tres son p.o.m. Un derroche de genio, talento, melodía, vocalmente salvajemente bellos...yo qué sé que decir más. es el comienzo del big bang.
    Bonitas reflexiones, gracias!

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  12. Tomare tu consejo, ya que de Bob Dylan no tengo escuchado mas que el Skyline que no me gusto mucho

    saludos!

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  13. "Un corte de mangas a los puristas", claro que sí. El purista es una de las figuras más pobres que existen intelectualmente, Tsi.

    Quizá, Ariel, la mejor trilogía de las historia del rock. Aunque cierto que la más reciente del propio Dylan ("Time Out Of Mind", "Love And Theft" y "Modern Times") es casi igual de buena.

    Gracias por las tuyas, Joserra. Tú eres el maestro en terreno Zimmerman.

    Bueno, Miguel, es fundamental que escuches "Bringing" y el resto de la trilogía para comprender todo lo que vendrá luego. Que te guste o no ya es cosa tuya, por supuesto.

    Un abrazo.

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  14. Si señor, discazo enorme, y como bien dices no muy bien entendido en su época. A mi es de los discos que más me gustan de la primera época de Dylan.

    Un abrazo.

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  15. Algo parecido pasó con Miles Davis a finales de los sesenta, principios de los setenta. Como Dylan, Davis se sacó algo nuevo de la chistera, y eso hay gente que no lo puede soportar.

    Un abrazo, Savoy.

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  16. Para mí es mi disco preferido de Dylan junto al "Desire", los dos de Dylan que más disfuto absolutamente de todos sus poros. Un abrazo, grandmaster.

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  17. A mí "Desire" me gusta mucho, pero menos que éste u otros de Dylan.

    Un abrazo, Johnny.

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