En defensa del punk rock de apetitos hardcore y gestión DIY durante los primeros años de este siglo destacaron en España dos bandas nacidas asimismo cuando la centuria arrancaba, ambas con ilustres precedentes. Si los madrileños Muletrain eran una continuación aplastante de Aerobitch sin Laura Pardo, los baleares Mostros (aun con cantante argentina) tenían en sus filas a Juanmi Bosh, guitarrista de los míticos Cerebros Exprimidos. Cuatro discos adornan la trayectoria de estos últimos, siendo Feed The Rockin' Soul (carnicería sonora de 2005) el segundo de ellos. Catorce temas en media hora escasa que arrasan con todo lo que se ponga delante, la tensión muscular del tejido instrumental los impulsa por terrenos veloces de cruda electricidad que a veces dejan al descubierto —como en el caso de Rock N Rolex o Fever— el amor del grupo por las formas primigenias del rock and roll sin que la muralla de distorsión y el ritmo salvaje se vengan abajo. Destaco, además, dentro de un conjunto exultantemente perfecto ya hablemos de composición o de ejecución, Malos pensamientos, por ser la única canción en castellano, idioma en el que el grupo se expresa con idéntica contundencia; The King Of Blood Motel y sus acentos rockabillys (para quien quiera verlos) y la final Eu vi (ninguém falou pra mim), cantada en portugués y con ecos de Bored! en la cadencia ralentizada que abre y cierra el tema y Feed The Rockin' Soul, trabajo ejemplar y visceral de Mostros. Un discazo, vamos.
lunes, 1 de junio de 2026
jueves, 15 de enero de 2026
Crop Circle Blues
Último disco de Mostros, Crop Circle Blues llegaba en 2012, cinco años después de aquel fulminante y espléndidamente articulado Las fabulosas aventuras de Vacillatio et Revolvo. Al igual que en él, manda aquí la autogestión, el espíritu del do it yourself punk para producir y distribuir una música de vocación underground, instinto primario y contacto directo con el oyente. Música de escasas florituras pero ejecutada a la perfección que es presentada de nuevo y exclusivamente en formato vinilo de doce pulgadas a reproducir a 45 revoluciones por minuto, justo al contrario de los dos primeros discos de la banda argentino-balear, que solo vieron la luz en CD.
Bordello Queen y Crop Circle Blues inician el álbum adscritas al punk tendente al hardcore habitual en Mostros. Storm Weaver se abre al punk rock melódico, y The One (I'm Waiting For) es un rock and roll clásico, temas en los que el grupo no pierde contundencia o autoridad ni Macky rebaja su empoderamiento vocal. Complaints recupera las maneras veloces de las dos primeras canciones mientras que All Rnr Clichès se pasa al hard rock para ironizar sobre unos tópicos que a la vez son queridos por los autores de Feed The Rockin' Soul, tomando distancia sobre una forma de hacer las cosas de la que no van a renegar.
La segunda cara tiene menos matices que la opuesta y detallada, pues, con sus diferencias y siendo todas composiciones brillantes, Stereo, 33, Abduction, Motocross, Dr Mostro y Tales Of An Indoor Animal siguen la senda de Bordello Queen, Crop Circle Blues y Complaint Blues, haciendo mayoritaria —la cabra siempre tira al monte— la querencia por el frenesí y el ataque sonoro —el vértigo de quien va al límite con el exceso por bandera— que emparenta a la banda con Poison Idea, Motörhead, Aerobitch o, por supuesto, con los Cerebros Exprimidos de Juanmi Bosh, guitarrista arrebatador de Mostros y Crop Circle Blues. Entre tanta medianía y cursilada instalada en el mainstream, merece la pena recordar y reivindicar a quienes lo dieron todo y extendieron la distorsión y la violencia made in Raw Power.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Las fabulosas aventuras de Vacillatio et Revolvo
Limitada a seiscientas copias en vinilo —cuyas portadas fueron hechas de "cartón reciclado, y fueron cortadas, plegadas, serigrafiadas y pegadas a mano una por una" por los miembros del grupo, tal y como cuentan en los créditos del epé—, la tercera entrega de Mostros (no he escuchado las dos primeras) es una muestra de hardcore y punk desenfrenado que, así a bote pronto, trae a la cabeza a Zeke o Muletrain, bestias pardas del género. Ocho canciones en veinte minutos que no esconden, bajo la muralla de sonido y las soberbias guitarras de Juanmi Bosh (el que fuera guitarrista de Cerebros Exprimidos, la mítica formación balear), una querencia, aparte de los géneros que son su cimiento, por el garage y el rockabilly.La voz de
No cede lo más mínimo el grupo en la otra cara,
"ven más cerca
que hace frío
dime algo romántico".

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