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jueves, 24 de julio de 2025

Flip Your Wig

Último disco para SST y primero producido por el grupo, Flip Your Wig, cuarto elepé de Hüsker Dü y segundo de 1985 tras New Rising Day, contempla el final de la independencia (discográfica) del esencial trío norteamericano antes de dar el salto a Warner. Alternando composiciones de Bob Mould y Grant Hart, la fórmula habitual, el grupo sigue injertando pop y rebajando violencia hardcore a su discurso —mecanismo iniciado con timidez en Zen Arcade que será padre del rock independiente de los años noventa—, aunque la inmediatez punk no se vaya a ningún lado como el tema que titula el álbum y Every Everything evidencian desde el principio. Makes No Sense At All, sencillo elegido para presentar el plástico, es un buen representante del mismo y su sonido high energy pop de fuerte carga emocional, a veces más acelerado y salvaje (Divide And Conquer, por ejemplo), a veces más melódico y evocador (Flexible Flyer, verbigracia); siempre arrebatador. Concluye Flip Your Wig con dos instrumentales, movido uno por el noise rock (The Wit And The Wisdom) y otro por la manipulación sonora de herencia beatle (Don't Know Yet); el final de un trabajo excelente de una banda que no solo no rebajará sus exigencias por fichar por una multinacional, sino que se superará a sí misma grabando el magistral Candy Apple Grey al año siguiente.



jueves, 14 de octubre de 2021

Warehouse: Songs And Stories

No me emociona tanto como Candy Apple Grey el siguiente, último y doble disco de Hüsker Dü, construido básicamente con la misma sobriedad instrumental, sensibilidad melódica y lírica, saturación sonora e intenciones pop que su ilustre antecesor, pero sin canciones tan perentorias como Don't Want To Know If You Are Lonely, Sorry Somehow, Too Far Down, Hardly Getting Over It o No Promise Have I Made. Dicho esto, Warehouse: Songs And Stories (1987) es un trabajo totalmente recomendable del trío de Minessota que algunos de sus seguidores tienen en un pedestal.

Solo hay que escuchar la tríada inicial —These Importany Years, Charity, Chastity, Prudence, And Hope y Standing In The Rain— para darnos cuenta de que estamos ante la banda de siempre en ese lugar entre su hardcore primigenio y el power pop hacia el que empezó a moverse tras Zen Arcade. Dentro de su particular estilo, nunca estuvo Hüsker Dü tan cerca de R.E.M. (compañero generacional, no influencia) que en los singles Ice Cold Ice y Could You Be The One? y en Visionary, si bien no veo en el grupo de Michael Stipe la calidad ni la personalidad de los autores de Flip Your Wig. Se va desarrollando así el trabajo, pasando de caramelos melódicos que los Dickies no hubieran despreciado (Too Much Spice) a lo que pudiera ser una versión de los Pogues (She Floated Away); de la poética (o la épica) de la destrucción de Bed Of Nails a la inmediatez y brevedad en las que punk y rockabilly son lo mismo (Actual Conditions); o de los Byrds y Big Star puestos al día, sintetizadores incluidos (Turn It Around) a las fabulosas armonías vocales que hacen que si hablamos de Up In The Air y You Can Live At Home —los dos cortes finales— salgan a relucir los Beach Boys (precuela) y Dave Navarro y Jane's Addiction (secuela) si nos referimos exclusivamente a la forma en que Bob Mould toca la guitarra en el último de los temas.

La gira de presentación de Warehouse: Songs And Stories, que se retrasa por el suicidio del mánager de Hüsker Dü, David Savoy, culminará —drogas mediante— con la separación del trío debido a la agria relación que mantenían Mould y el baterista Grant Hart. Corría el año 1988 y cualquier posibilidad de esa reunión que se suele esperar, por dinero o por lo que sea, de una banda clásica la zanjaba Grant en 2017 con su muerte. Nos queda, pues, su música e independencia, cuyos ecos hallamos en montones de artistas posteriores, Dinosaur Jr., Nirvana o Metallica entre ellos. Pocos señalaron el camino como Hart, Mould & Norton.


 

lunes, 25 de noviembre de 2019

Candy Apple Grey


El movimiento de Hüsker Dü a una multinacional como Warner es un paso más en el alejamiento del hardcore con el que el trío de Minesota se iniciaba en el rock a principios de los ochenta. Aparece así Candy Apple Grey (1986) como parte de una evolución lógica en un breve espacio de tiempo que la escucha de Everything Falls Apart, Zen Arcade, New Day Rising y Flip Your Wig confirma. Del hardcore a eso que se llamará rock alternativo, padre del independiente de la década posterior, el viaje del grupo de Bob Mould, Greg Norton y Grant Hart es muy similar al de sus paisanos los Replacements, y la modificación de su morfología estética responde a criterios artísticos que el cambio de un sello pequeño a otro mayoritario no condiciona. Quizá todavía quede alguien por ahí que piense que ambos grupos se vendieron, pero solo el desconocimiento del conjunto de su obra, la desidia analítica o los prejuicios pueden llevar a semejante conclusión.


Sirvan las consideraciones hechas en el párrafo anterior para defender el quinto disco en estudio de Hüsker Dü, que entra a matar con Crystal. La inmediatez noise punk la mantienen los tres caramelos melódicos que se yuxtaponen: Don't Want To Know If You Are Lonely, I Don't Know For Sure y Sorry Somehow; caramelos por lo gozoso de su musicalidad (más cercana al garage rock la del último corte), no por la enjundia existencial y filosófica de unas letras duras que abordan la resaca del desamor, la incertidumbre, el perdón y el cargo de conciencia. La electricidad da paso al recogimiento acústico de Too Far Down, donde la depresión y la angustia sobre las que se erigirá toda la generación grunge aparecen dibujadas con radical fatalidad. La desesperación y la tristeza se mantienen en Hardly Getting Over It, seis minutos que prefiguran a Temple Of The Dog y Pearl Jam (para que se hagan una idea), y en los que la guitarra acústica y los teclados tienen un papel muy destacado. Dead Set On Destruction y Eiffel Tower High vuelven a apostar por el rock y la distorsión antes de que No Promise Have I Made pinte un baladón con todas las letras (voz, teclados y platos de la batería como protagonistas únicos hasta que el tema se acelera en su parte final) que sigue afirmando el tono oscuro del elepé. All This I've Done For You retoma la fórmula guitarra-bajo-batería como colofón para que la duda, la amargura y el desconcierto vital no nos dejen hasta el último momento de Candy Apple Grey, penúltimo trabajo de una banda a la que solo le quedaban dos años de existencia pero cuya influencia es rastreable todavía en muchos grupos de la actualidad.