Canciones de discos y singles de 1997 y 98, las tres de este picture disc las reunía Munster en 2000 para agrandar la leyenda del quizá mejor grupo de rock and roll de finales del siglo pasado y principios de éste: Thee Michelle Gun Elephant. Get Up Lucy, el corte que pone título al single, tiene mucho de Dr. Feelgood aunque la naturaleza del grupo japonés sea más bronca. Smokin' Billy es un tema salvaje, high energy asesino en el que al cuarteto le va la vida y —específicamente— la guitarra de Futoshi Abe no parece ejecutar notas y acordes sino lanzar lava de un volcán en erupción. Dos minutos de punk rock y psychobilly instrumental a toda pastilla llamados Cisco completan estas siete pulgadas para los amantes de los sonidos huracanados y los completistas de los autores de Gear Blues.
lunes, 15 de junio de 2026
jueves, 24 de abril de 2025
Baby Stardust
No hay desperdicio alguno en la colosal obra que los japoneses Thee Michelle Gun Elephant dejaron grabada durante su imprescindible carrera. Si de gran parte de sus álbumes ya hemos dejado constancia en Ragged Glory, en esta ocasión despellejamos un single de 2000. Encabezado por el corte que le da título, Baby Stardust es un artefacto de tres piezas que refleja como sus plásticos largos la autoridad y el salvajismo de los autores de Chicken Zombies. La primera practica una especie de high energy rockabilly que puede pasar, directamente, por punk rock o hardcore. Vegas Hip Glider cultiva el high energy y el hard rock como si no hubiera un mañana o como si Dr. Feelgood, MC5, AC/DC y The Cult hubiesen sumado su energía para luego duplicarla. Rockabilly y ska se dan cita en la festiva, a pesar de su título, Musashino Elegy, tercera y última canción que, sin ser tan potente como las dos que la han antecedido, no renuncia al sello eléctrico de un grupo que gobernó el lenguaje del rock and roll a finales del siglo XX.
miércoles, 31 de enero de 2018
Casanova Snake
No había nada ni nadie que les pudiera parar… salvo la muerte o la disolución. Los cuatro miembros de Thee Michelle Gun Elephant habían puesto muy alto el listón con Gear Blues, pero Casavova Snake (2000) venía a demostrar dos años después que Futoshi Abe y los suyos dominaban el lenguaje del rock and roll mejor que los alumnos de aquellos de quienes lo habían aprendido. El cuarteto nipón se apodera de high energy, punk, psychobilly y garage rock y lo vomita con fiereza inusitada al interpretar canciones redondas cuya estructura se mantiene intacta tras ser sometidas a tratamiento de shock (eléctrico) por guitarra, bajo y batería. Cantadas por Yusuke Chiba con la máxima de las autoridades, composiciones como Cobra, Young Jaguar, Revolver Junkies, Rhapsody, Pinhead Cramberry Dance, GT 400 o la que —elegiaca, majestuosa, soberbia— clausura el álbum, Drop, son el sueño húmedo de cualquier melómano rocker pues juegan en la misma liga en la que lo hacían las de Bo Diddley, MC5, New York Dolls, Dictators o Dr. Feelgood, suceso inimaginable en el interior de un disco publicado en los estertores del siglo XX. Pero las cosas son como son. Ni las facciones orientales, el idioma japonés o el rictus distante disimulan o atemperan un vendaval que supera —para que se hagan una idea— al que a la sazón levantaban hercúleo Supersuckers o Gluecifer. La hora y los quince cortes de Casanova Snake justifican por sí solos todas las reverencias que queramos hacer a sus autores —magníficamente fotografiados en acción y sobre fondo blanco en las fotos del libreto interior de un CD que añade tres temas extra— y su posicionamiento en lo más alto de cualquier lista de grabaciones coetáneas, pero es la obra completa de Thee Michelle Gun Elephant (aquí todavía a la espera de Rodeo Tandem Beat Specter, Sabrina Heaven y Sabrina No Heaven) la que sitúa a la banda en un lugar inalcanzable si nos referimos a la música del diablo practicada y publicada en los años en los que el milenio deja paso a otro. Si alguien les dice lo contrario, mírenle con desprecio y cambien de acera.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Gear Blues
Hay que reconocer que su anterior trabajo —Chicken Zombies— es un disco excelente, y que cuando Thee Michelle Gun Elephant entra a grabar Gear Blues (1998) es ya un grupo arrollador. Pero, aclarado esto, no debemos ocultar la extraordinaria musicalidad del que bien podría ser el mejor álbum de rock and roll de los noventa. Porque es terminar West Cabaret Drive y —joder— sentirte aplastado por un torbellino de high energy tal que parece increíble que lo puedan crear solamente cuatro individuos —japoneses y malencarados para más señas— con sus cuatro instrumentos. Escupe fuego asesino la guitarra de Futoshi Abe, maltrata los tambores Kazuyuki Kuhara, mantiene el oremus el siempre preciso bajo de Koji Ueno y —el jefe, el puto amo— ordena y manda Yusuke Chiba a través del micro. Ahí está la clave: la puesta en escena de algo ya conocido con las mayores violencia, concentración y confianza imaginables. Escuchen, conforme avanza el plástico, Dog Way, Killer Beach, Brian Down, Give The Gallon (espectáculo rocker sideral y arrogante), Ash, Boiled Oil o ese glorioso trallazo que bajo el título de Danny Go culmina el disco, y díganme si pueden imaginar muchas cosas con una intensidad superior sin que la pericia técnica o la estructura de las canciones se pierdan por el camino. Llega el final, se hace el silencio y la cerca de una hora de arrebato musical vivida sigue golpeando tu mente como si no hubiera cesado. Se acuerda uno de los Sonics, de Dr. Feelgood, de los Dead Boys, de los Cramps, de Union Carbide Productions (rememore el lector fieras similares y sustituya los nombres si así lo desea), pero no es necesario el cotejo, pues Gear Blues y sus creadores afirman genuinos e independientes su poderío y elegancia aun edificándolos sin ambages sobre la tradición más eléctrica del rock and roll. Cantando en su lengua y honrando la memoria de Link Wray y Bo Diddley, Thee Michelle Gun Elephant había parido un álbum descomunal que se comía a cualquiera, bien estuviera en Escandinavia, en Oceanía… o en los mismísimos Estados Unidos. Y se lo juro por Elvis.
jueves, 6 de noviembre de 2014
Rodeo Tandem Beat Specter
Reafirma y corrobora Rodeo Tandem Beat Specter (2001) el magnífico rock and roll kamikaze de Thee Michelle Gun Elephant, si bien supone, asimismo, el final de una etapa. El grupo japonés desaparecerá solo dos años más tarde cuando Sabrina Heaven y Sabrina No Heaven —sus dos última entregas— hayan abierto nuevas y brillantísimas rutas, pero la separación cercenará dichos campos de investigación estética. Expuesto esto, añadimos que no estamos aquí para llorar lo que pudo haber sido, sino para celebrar lo que fue, y el álbum del que vamos a hablar fue mucho.
Rodeo Tandem Beat Specter —que quede claro— es una obra maestra como lo eran sus antecesores Gear Blues y Casanova Snake. High energy, garage, pub rock y rockabilly son llevados al paroxismo por TMGE en un ataque frontal en el que vuelve a destacar, dentro de un conjunto soberbio, ese alumno adelantado y feroz de Wilko Johnson que era Futoshi Abe. Las canciones se van sumando siempre excelentes, los músicos no saben de tregua alguna —ni siquiera en los breves e inquietantes interludios instrumentales: Beat Specter Buchanan, Beat Specter Garcia— y el sonido perfora los oídos desparramándose denso, intenso e inmisericorde por el cerebro. La melancólica potencia de The Readhead Kelly (quizá devastadora) clausura de modo sublime un disco en el que la prestancia técnica (que la hay, y mucha) se rinde al poder de las emociones transmitidas por el mejor rock and roll. Practicándolo, difícil encontrar bandas a la altura del cuarteto nipón antes, durante y después de su existencia. Lógico, pues, considerar a Thee Michelle Gun Elephant —ni más ni menos— como uno de los grandes nombres de todos los tiempos. Agárrense a él si dejaron pasar el carro en su momento.
domingo, 12 de junio de 2011
Chicken Zombies
domingo, 17 de enero de 2010
Sabrina Heaven y Sabrina No Heaven
Apabullante. Quizá sea el adjetivo que mejor describa a Thee Michelle Gun Elephant, pues es difícil imaginar alguien que hiciera sombra al grupo japonés entre 1991 y 2003, años de su existencia. Punk, hard, blues, pop, rockabilly, high energy, jazz… Johnny Kidd & The Pirates, Stooges, The Who, Damned… Estilos e influencias que pueden orientar al oyente interesado, pero que no dan todas las claves, pues la personalidad del cuarteto japonés era enorme.

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