lunes, 7 de septiembre de 2026

Blood Moon

Hijo indisimulado de Nick Cave, Tom Waits y los ilustres antecedentes de éstos, The Cubical sigue viviendo, en su cuarto álbum, en el pantano donde rock y blues se ensucian y ganan espesor. Blood Moon (2017) es un disco excelente de principio a fin, pues la presencia de referentes como los nombrados no es peso o rémora, sino acicate para construir nueve composiciones brillantes —muy brillantes— interpretadas con brío y elegancia no contradictorios.

El quinteto de Liverpool abre relativamente calmado (pues alguna pequeña tormenta contiene la canción) mediante All Ain't Well. I Believe It When I Love You endurece la propuesta, explosivo funk rock a casar con el de la Jon Spencer Blues Explosion, y con vientos invitados. Blood Moon, el corte que da título al plástico, desciende del Captain Beefheart con su garage hiriente, influencia que asimismo palpita en I Want Money, de nuevo con la trompeta de Martin Smith y el saxo de Simon James presentes y unos coros fantásticos de Amanda Brown (a quien ya hemos escuchado en dos temas y volveremos a escuchar). In Your Eyes, menos dura, relaja algo el ambiente para que brille Dan Wilson como ese crooner del underground que es y Siofra Ward aporte su chelo. Conman 512 retoma las motivaciones garageras, mientras que In The Darkest Corners juega al rockabilly posmoderno, la herencia de Johnny Kidd and The Pirates y Link Wray pasada por los filtros hasta ahora citados y otros como el de The Gun Club.

Con la ayuda, una vez más, del chelo de Ward, Whilst Judas Sleeps edifica su singularidad con respecto al conjunto en un sonido de menor agresividad, que no intensidad, y una duración de siete minutos claramente vinculados, así, en general, con el rock alternativo y el post rock de finales del siglo pasado. (A mí me trae a la cabeza a Temple Of The Dog y Manta Ray, por ejemplo y no literalmente.) Penúltimo y diferenciado paso de un Blood Moon que viene a concluir Shipwrecked 737, otra sabrosísima porción de garage rock y novena razón para aplaudir el disco. Y no se me olvida, no. Aparte de la voz y la guitarra de Wilson, han participado Alex Gavaghan (guitarra solista, órgano y coros), John Paul Green (guitarra), Mark Percy (batería, percusión y coros) y Craig Bell (bajo excepto en la inicial All Ain't Well, tocado por Keith Thompson). Encargados todos ellos de la espléndida formalización de una grabación que les gustará (en el caso de que no la conozcan) si les gustan los grupos y artistas mencionados u otros como, verbigracia, Beasts Of Bourbon, Atom Rhumba o Black Keys.



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