miércoles, 5 de agosto de 2015

Montrose


No tiene Montrose la fama de coetáneos como Aerosmtih o Kiss, pero su música, en especial la del debut que hoy traemos a Ragged Glory, en poco o nada envidia a la de los dos titanes del hard rock norteamericano. Llamada así por el apellido de su guitarrista, Ronnie Montrose, la banda la completaban en su primera formación (la que graba su elepé homónimo) Sammy Hagar —quien, como todo el mundo sabe, acabará en Van Halen cerrando un círculo de influencias—, Bill Church y Denny Carmassi, cantante, bajista y baterista respectivamente.


Montrose (1973) está producido por Ted Templeman (asimismo futuro productor de Van Halen), y no le hacen falta más de ocho canciones y media hora para entregar un álbum excelente de principio a fin. Riffs nacidos de los de Black Sabbath, Deep Purple, Led Zeppelin, ZZ Top o Grand Funk Railroad, y que podemos ver proyectados en los de UFO (etapa Michael Schenker), Bad Company, Dictators, Iron Maiden o Kyuss —siendo o no influencia directa—, conducen composiciones sobresalientes interpretadas con el brío y el ritmo del mejor rock and roll, algún toque de blues por aquí y algún otro de psicodelia por allá. El aficionado que no conozca el disco no hallará en él estructuras sorprendentes, pero sí sentirá la compenetración y la fuerza de un cuarteto que conoce muy bien los mecanismos del rock duro y los aplica de manera orgánica, sin olvidarse de la contundencia y la inmediatez. Cualquiera de los siete originales del grupo o la versión del Good Rockin' Tonite de Roy Brown vale como ejemplo de lo dicho, material formidable en el que Ronnie Montrose demuestra que los años de aprendizaje como músico de sesión no han sido en balde. Sus guitarras rítmicas y solistas son espectaculares, pero la rotundidad del plástico no sería tal sin una base rítmica, la de Church y Carmassi, y unas cuerdas vocales, las de Hagar, que mantuviesen el vigor y la exquisitez de quien da nombre a Montrose. Un disco, en definitiva, sin fisuras o puntos muertos que se puede escuchar tras Tyranny And Mutation, Billion Dollar Babies, Houses Of The Holy o Tres Hombres —nacidos también aquel 1973— sin miedo a que decaiga la fiesta o disminuya la calidad.

4 comentarios:

  1. A mi personalmente todo lo que toca este guitarrista me parece más que bueno, pero es cierto que este disco es su mayor aportación, un crack Ronnie.
    Un abrazo.

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  2. No los tengo controlados, la verdad.

    Abrazos.

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  3. No es un grupo demasiado conocido, Savoy, pero es de los buenos, buenos.

    Un abrazo.

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