jueves, 12 de febrero de 2026

The Art Pepper Quartet

Solo en el cotejo sufre The Art Pepper Quartet. ¿Y por qué? Pues porque en Playboys, grabado tres semanas antes, el saxofonista californiano es acompañado por Chet Baker, y en Art Pepper Meets The Rhythm Section, plasmado dos meses más tarde, nada más y nada menos que la base rítmica del primer cuarteto de Miles Davis —Red Garland, Paul Chambers, Philly Joe Jones— refuerza y amplía los solos de su instrumento. Y eso se nota. Entremedias queda un trabajo de estupendo cool jazz que, olvidándonos de comparaciones traidoras o, en el mejor de lo casos, negativas, esparce armonía sonora de principio a fin.

En noviembre de 1956, no tengo claro si el 23, el 25 o el 26: las tres fechas son dadas como válidas según una u otra fuente, Art Pepper registra su único elepé para Tampa (aquí no hay duda que valga), media hora y siete temas, de las cuales cinco son de Pepper y dos, versiones. Art's Opus abre feliz el plástico, comandada por una improvisación del saxo alto a la que se suman las del piano de Russ Freeman y la batería de Gary Frommer —con un diálogo entre viento y teclas dividiéndolas— hasta que se recupera el motivo melódico expuesto al principio del tema. La primera adaptación, la del I Surrender Dear de Harry Barris y Gordon Clifford, es llevada al terreno del grupo sin problema alguno, yuxtaponiéndose elegantes los solos de Pepper, Freeman y Frommer. Diane es una balada hecha para el lucimiento sentimental del saxo alto, lucimiento que también se da en la extensa intervención de Art Pepper en Pepper Pot, si bien Russ Freeman tenga algo de espacio para expresarse. La percusión de Gary Frommer es especialmente imaginativa y llamativa a lo largo y ancho de la lectura del Bésame mucho de Consuelo Velázquez, el mejor de los cuatro intérpretes en el corte. Blues At Twilight es un blues lento en el que, por primera y única vez, ejecuta un solo Ben Tucker, quien ha estado llevando el ritmo, junto con Frommer y con su contrabajo, con la misma solidez y garantía de una improvisación igual de válida que las de Pepper y Freeman. Los dos minutos de Val's Pal concluyen The Art Pepper Quartet apuntándose al bebop, o el inicio en los años cuarenta de la revolución jazzística de la que, como todos, se nutrió el saxofonista, por mucho que fuera blanco, de la costa oeste y cool, pero que muy cool.

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