Que Give The People What They Want (1981) muestre a unos Kinks preferentemente bullangueros y bulliciosos (como si la grabación en estudio fuese en vivo) no significa que sean unos Kinks frívolos. Como indican Manuel Recio e Iñaki García en su excelente libro Atardecer en Waterloo, "detrás de esa aparente fachada de rock inmediato y lúdico" hay "un conjunto de canciones con temáticas emocionales y de carácter social, muy críticas en algunos casos". Siguiendo lo que podemos llamar las directrices sonoras del periodo Arista, el grupo de Ray Davies se define entre el hard y el punk rock, siendo conscientes de que es abuelo de dichos subgéneros, para criticar el adocenamiento de las masas, construir un tema sobre Ali Agca (quien intentara asesinar a Juan Pablo II) o hablar de las consecuencias del divorcio del propio Davies.
Around The Dial y Give The People What They Want son puro enardecimiento que abre el elepé con el puño alto, en especial el corte que da nombre al plástico. Killer's Eyes rebaja esa potencia y velocidad iniciales partiendo de los ojos del mencionado Agca. Predictable es un medio tiempo de aires festivos e irónicos que antecede a Add It Up, donde la banda recupera el espíritu y la inmediatez de los dos primeros temas.
Jugando a la autoparodia y al autohomenaje, Destroyer explicita sus maneras hard rockers sobre la música de All Day And All Of The Night y la letra de Lola para dar comienzo a la segunda cara. La inestabilidad y los altibajos de la vida son los que dibujan la melancolía de Yo-Yo, contrastando con ese pepinazo hecho de rockabilly y rock duro que es Back To Front. Parcialmente controvertida en su momento, Art Lover es una emotiva composición (preciosa en especial su letra) en la que Davies habla de sus hijas, a las que podía ver menos tras una traumática ruptura. A Little Bite Of Abuse establece y es al mismo tiempo puro rock FM ochentero, justo antes de que el pop sentimental de Better Things, que bien podía ser una canción olvidada de la segunda época de los Flamin Grooovies, diga adiós a Give The People What They Want. No es The Kink Kontroversy, Village Green o Muswell Hillbillies —por supuesto—, pero sí un buen álbum del por entonces quinteto británico.

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Ufff dientes largos. A por él. Con los Kinks me quedo a mitad de los 70. Luego he leído cosas y tal pero me he quedado ahí. Toca llegar a este disco.
ResponderEliminarAbrazos
Hector
Esto debió ser, mucho
ResponderEliminardespués de You really
got me, supongo, saludo.
No esperes algo tan bueno como los clásicos de su primera década, Hector, pero creo que te va a gustar.
ResponderEliminarDiecisiete años después, Orlando.
Abrazos.
Con el paso de los años lo considero uno de los mejores discos de The Kinks, en 1981, cuando dominaban los teclados ochenteros, un disco de rock de muy buena calidad.
ResponderEliminarAbrazos.
Yo de los mejores, no, Savoy, pero sí que me parece un buen disco.
ResponderEliminarUn abrazo.
Una de las bandas de mi adolescencia... No entiendo por qué dejaron tan temprano... Debieron seguir sacando discos todos estos años!!
ResponderEliminarAbrazos!!
¿Qué hacían los grandisos Kinks en aquella época, en los primeros 80, dominada por la new wave, el punk, el ska y otras lindezas eclecticas?. Ellos a lo suyo, a seguir en su estela única y vibrante, evidentemente alejada de la moda de entonces. Su mundo era diferente, su música también. Eran el otro fiel de la balanza, el que mantenía las medidas de siempre, las que nunca fallan y quedan al albur del tiempo pasado.
ResponderEliminar¡God Save The Kinks!
Abrazo,
Bueno, estuvieron juntos más de treinta años y publicaron cerca de veinticinco discos y decenas de singles, Carlos. No estuvo mal, je je je.
ResponderEliminarIban a lo suyo, sí, Javier, pero a su vez no desentonaban con la época, de hecho tuvieron mucho éxito con el disco.
Abrazos, amigos.
Lo tengo en CD y hace mucho tiempo que no lo escucho, me ha llamado la atención el primer párrafo de tu reseña. Aunque últimamente no tengo tiempo para nada, intentaré recuperarlo uno de estos días.
ResponderEliminarAbrazos.
Seguro que vuelves a disfrutarlo, Jorge.
ResponderEliminarUn abrazo.
Creo no haber escuchado este disco. Creo no haber escuchado nada más allá de la década del setenta de los Kinks. Y no sé por qué.
ResponderEliminarYa mismo saldo esa deuda.
Abrazos, Gonza
Pues ya me dirás qué te parece, querido Frodo.
ResponderEliminarUn abrazo.