Recopilaciones, DVDs en vivo, algún tema nuevo… Está bien, así es, pero disco, lo que se dice disco —una docena de nuevas canciones grabadas en estudio y empaquetadas para gozo de sus fans—, de los Nomads no lo hay desde hace ya la friolera de once años. Aunque, me dirán con razón, ¡qué álbum aquel Up-Tight publicado en 2001! Pues sí, sensacional. El garage and roll practicado por el cuarteto sueco en sus comienzos —unos años ochenta en los que versionaban, verbigracia, a los Lyres y Link Wray, por si sirve de pista— ha evolucionando sutilmente hacía un rock más personal al que todavía le quedan fuzz y arrestos, pero que tiene, en mi opinión, mejores canciones. Dando su propia versión del high energy (Can't Keep A Bad Man Down), el power pop (Crystall Ball) y el punk rock (Open Up Your Door), el álbum comienza de una manera tan irresistible que el resto del mismo no puede arrostrar tan perfecta tríada, pese a que los diez cortes siguientes (incluidos los dos regalados por Nick Royale y Javier Escovedo) bien podían conformar por sí solos un trabajo muy notable. De todos modos, el conjunto es magnífico y nos enseña a unos músicos maduros y sabios que tocan la tecla de las emociones con las notas exactas y los elementos justos, repartiendo con sobriedad y calma kilos y kilos de melodía.
Curiosamente, el éxito que se llevaban Hellacopters y otros grupos suecos y escandinavos nacidos en la década de 1990 se negaba a los Nomads, padres de todos ellos junto a Union Carbide Productions, que quedaban reducidos a banda de culto incapaz de llenar los recintos en que aquéllos colgaban el letrero de "No hay entradas". Cualquiera que les haya visto en vivo o haya escuchado sus grabaciones dará fe de que la música de los Nomads tiene un cuerpo y una categoría a las que no tienen acceso sus sucesores, por muy destacables que éstos sean. Up-Tigt es la prueba definitiva, aunque quien no les conozca puede empezar también por ese fenomenal resumen genealógico llamado Nomadic Dementia. The Best Of The First 25 Years y el DVD en directo Live In Madrid . Para paladares finos, por supuesto.

















