Café con leche en vaso,
la leche caliente.
El camarero explica su vida
a dos clientes que le miran con recelo
pues es extranjero
esposa e hijo
en el Perú
tan lejos
sonríe a pesar de todo
a pesar de la sorna
de los dos jubilados
xenófobos y racistas
pero que se sienten cohibidos
por la simpatía del
extraño
mi niño mi país
la oportunidad europea
no es tan hermosa como la pintan
malvivir con seis compatriotas
en sesenta metros cuadrados
para ahorrar y enviar
pudrirse en vida
por el bien de la familia
sacrificarse en trabajos de mierda
para que te desprecien
te llamen panchito, sudaca, guachupino
burla, asco, tristeza
y sin embargo
sonríe
sonríe el extranjero.
Café con leche en vaso,
la leche caliente.
Espera a que el tendero de enfrente
se jubile y traspase el negocio.
Comprueba cómo ahora
está abierto todo el año
y se atiborra de productos innecesarios
y de baja calidad
que reproducen de manera espuria
la ilusión del consumismo en las clases bajas:
pistolas de agua que gotean
antes incluso de llenarlas,
sobres que no pegan para enviar cartas
que nunca escribirás,
auriculares que dejarán de sonar
en muy poco tiempo.
No pasa nada:
podrás darte el gustazo
de comprarlo un domingo a las tres
y pensar que así sublimas
los objetos que el chino mete
en una bolsa que empieza a desgarrarse
apenas has salido por la puerta.
No que tu oscura y deprimente vida
se hace cada vez más falaz.
Tercer elepé de Blue Öyster Cult, Secret Treaties (1974) confirmaba y ensanchaba la tremenda personalidad de un grupo a la sazón en un espléndido estado de forma, completando una trilogía excelente junto con Blue Öyster Cult y Tyranny And Mutation, cumbre de la banda e influencia tácita o explícita de muchas otras en todo el mundo, Radio Birdman especialmente. Así es. En la música del sexteto australiano burbujean constantemente los ecos del quinteto norteamericano, ecos que, en el caso de Secret Treaties, son evidencias, pues el título del debut de Birdman (Radios Appear) está sacado de Dominance And Submission y uno de sus temas, Man With Goden Helmet, desciende de Subhuman.
A situar entre el rock duro y el progresivo, aunque más cerca del primero, las canciones del grupo neoyorquino —ocho en el caso que nos ocupa, incluidas las dos citadas— se asemejan a extraños edificios en los que uno se siente cómodo pero percibe cientos de detalles constructivos diferentes. Armonías misteriosas, inesperadas sumas de acordes, atmósferas oníricas y matices instrumentales que, como la obra clásica y coetánea de Alice Cooper, se esfuerzan en dar una visión particular de lo que conocemos como rock and roll, pues, eso sí, de la música del diablo seguimos hablando. Bien sean Albert Bouchard, Eric Bloom, Buck Dharma o Albert Buchard (es decir, cualquier miembro excepto el imprescindible teclista y guitarrista Allen Lanier) quienes traigan las melodías, o Patti Smith, el coproductor Sandy Pearlman o Richard Meltzer los responsable de las letras, el resultado es esplendoroso, técnicamente soberbio y artísticamente coherente. La personalidad de cada uno de los autores a la hora de escribir se disuelve en el conjunto del sonido de la banda, capaces sus miembros de subsumir sus habilidades en favor de un discurso colectivo arrollador al interpretar unas composiciones procedentes de diferentes mentes creadoras. No hay en Secret Treaties un solo segundo que desperdiciar, pero es de justicia reconocer que un remate como el de Astronomy —por su extensión, por la evolución de su estructura, por el contraste entre su delicada apertura y su desaforado cierre— eleva al elepé a los más alto y corrobora, asienta su categoría de obra maestra.
Nunca repetirá Blue Öyster Cult una hazaña como la aquí relatada, pero trabajos como Agents Of Fortune o Spectres mantendrán el nivel del grupo en los años setenta. Olvidado posteriormente, es pertinente colocarlo —entre los Stooges y Led Zeppelin, entre MC5 y Black Sabbath— cerca de lo mejor de aquella década, pertinaz en defender un sello propio y huir de esquemas que no fueran los suyos. O lo que diferencia a los mejores de los simplemente buenos.