jueves, 2 de enero de 2020

Moon Beams


Comenzado a grabar días después de finiquitadas las sesiones de las que saldrá el sensacional Undercurrent, en el que Bill Evans comparte protagonismo con Jim Hall, Moon Beams es el primer álbum que el trío del pianista registra como tal (cierto que ha pasado antes por el estudio con Herbie Mann, de donde saldrá un elepé posterior llamado Nirvana) con Chuck Israels al contrabajo en lugar del tristemente desaparecido Scott LaFaro. Pero no es el único detalle previo a su escucha que nos llama la atención de aquel disco grabado en mayo y junio de 1962: la hermosa mujer que lleva en su portada es nada más y nada menos que Nico, quien en 1967 protagonizara junto con el plátano de Andy Warhol y la Velvet Underground el mejor y más influyente debut de la historia del rock.

Podemos decir de Moon Beams que no está a la altura de Portrait in Jazz y Explorations, pero esta afirmación llevaría a engaño. La melancólica sensibilidad de Evans, unida a una técnica exquisita, sigue a flor de piel, Israels permite que no echemos de menos a LaFaro y Paul Motian extrae poesía de sus escobillas. El fluir pausado de las notas del pianista hace que cada tecla tocada parezca precedida de una reflexión moral que se convierte en sentimiento grave y universal cuando el dedo la presiona y hace que las ondas de sonido se extiendan profundas y solemnes. El trío de Bill Evans explora la inquietud de la soledad bajo los rayos de luna que dan título a los ocho temas del trabajo, preocupada la base rítmica por capturar y proteger constantemente —difícil labor— las bellas, a veces sublimes, improvisaciones de su líder. En definitiva, un plástico muy notable y recomendable que solo por las (malditas e imprescindibles) comparaciones se ve ligeramente reducido. Pinchen Re: Person I Knew y no paren hasta Very Early (curiosamente los dos únicos originales de Evans): ahí está, sí, el pianista de Kind Of Blue y The Blues And The Abstract Truth.

2 comentarios:

  1. De su época dorada,un infaltable ! Tengo la versión en cd remasterizada con unos bonus antologicos que escucho cada tanto y solo logran convencerme día a día que Evans fue uno de los músicos del siglo.
    Saludos y buena semana

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  2. Es un discazo, Luther, en mi opinión un punto por debajo de "Everybody Digs Bill Evans", "Portrait In Jazz", "Explorations" o "Undercurrent", pero buenísimo. Bill Evans es, por supuesto, uno de los grandes del siglo XX, un artista de una sensibilidad infinita. Yo tengo el CD sin bonus, por cierto.

    Un abrazo.

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