lunes, 22 de febrero de 2021

On Fyre

Pocos discos tan aclamados por los fans del renacer del garage rock de los ochenta como la puesta de largo de los Lyres, On Fyre. Publicado en 1984, el elepé lo tiene todo para caer rendidos ante él, empezando por uno de los himnos definitivos del grupo y del movimiento: Don't Give It Up Now, que parte del Lucifer Sam de Syd Barrett y Pink Floyd para virar a otros terrenos y convertirse en una irresistible delicia pop liderada por la voz y el órgano de Jeff Conolly. Cuatro composiciones suyas más completan las cinco originales de la banda de Boston, que se codean sin problema alguno con las cinco versiones que contiene el plástico, mérito que aumenta el que dos sean de los Kinks (Love Me Till The Sun Shines y Tired Of Waiting For You, recortadas las dos últimas palabras del título aquí), influencia que se refleja asimismo en I'm Tellin' You Girl, breve pieza cuyo riff está fusilado del de You Really Got Me. Música, la de On Fyre, sencilla e inmediata pero cargada de un inmenso encanto, que, además de los instrumentos tocados por Conolly, cuenta con la guitarra de Danny McCormack, el bajo y los coros de Rick Coraccio y la batería de Paul Murphy. El soul, la psicodelia y el high energy enriquecerán la propuesta del segundo álbum de los Lyres, un Lyres Lyres que no abandona en ningún caso el garage, aunque su (relativa) expansión estilística lo convierta en mi favorito del grupo hoy por hoy, siempre muy cerca de este espléndido debut que hemos glosado.


 

6 comentarios:

  1. Lo de estos señores es muy curioso, ya que a pesar de la época y la mayor o menor energía que ponen en cada canción, el punk o la new wave no tienen nada que ver con ellos: simplemente, es una banda de garaje, como tú dices, pero que parece rescatada de los 60. Es significativo que sean de Boston, que ya era un caldo de cultivo aparte en aquella década, pero aún así sorprende tanta "fidelidad" a una ápoca. En cierto modo me recuerdan a los Fleshtones, pero estos tienen más nervio. Aunque será cuestión de gustos, claro.

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  2. En general, Rick, el patrón estilístico de los grandes nombres del revival garage de los ochenta (Lyres, Fuzztones, Cynics, Chesterfiel Kings, Creeps, etc.) es claramente retro, pero quizá el de los primeros lo sea aún más, tal y como afirmas.

    Un abrazo.

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  3. De mis primeros discos de garage que me volaron la cabeza en la adolescencia. Por eso y por mucho más tanto cariño. Abrazo Grandmaster, siempre aciertas con tus históricos rescates.

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  4. Yo creo que empecé con los Cynics, Juanjo, que tampoco está nada mal, je je je. Gracias por tu visita: el próximo rescate también es de los ochenta y también te va a gustar.

    Abrazos.

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  5. No se si coincidimos en el concierto suyo hace un par de años, o tres, en El Sol. Connolly se trasegó entera una botella de Charlie Daniels durante la actuación. Verle en plena forma fue lo mejor del bolo.
    Abrazos,

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  6. No estuve en aquel bolo, Javier, pero me alegro de que fuera bien. Una duda: ¿plena forma artística o alcohólica?

    Abrazos.

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