jueves, 12 de octubre de 2023

Grace

No algo. Tiene todo de sagrado la versión del Hallelujah de Leonard Cohen que encontramos a mitad de camino de Grace (1994), el único disco que publicó Jeff Buckley en vida. Su mística austeridad de casi siete minutos eriza los pelos de cualquier oyente de bien y supone la cumbre de un trabajo espléndido que desde su apertura nos habla de un artista que parece levitar. Mojo Pin, en efecto, puede adscribirse al género rock, pero su avance perezoso y su laxitud consciente y eléctrica (como si Jane's Addiction tocara las canciones de Nick Drake) la sitúan en un terreno de maneras y sonoridades propias y espirituales que conforme otras composiciones se van sumando se va confirmando. Incluso cuando los temas resultan aparentemente más convencionales (Last Goodbye o Lover, You Shuld've Come Over) su aplastante calidad y belleza, su exquisita formalización escoran y anulan pegas, dudas o divagaciones del quisquilloso de turno. Solo al final del álbum, en concreto su noveno corte, se produce un cambio abrupto al flirtear Eternal Life con el grunge, siendo obvios los ecos de Soundgarden y los Zeppelin de mediados de los setenta. Dream Brother (incluso, añadida en posteriores ediciones, Forget Her) se ajusta de nuevo a las características generales de Grace para completar una ópera prima imprescindible donde sensibilidad, emoción y técnica se encuentran en el punto exacto y exclaman "¡Aleluya!", devolviéndonos al inicio de este texto, una lectura inmortal, seguramente la definitiva, del clásico del creador canadiense que no resta valor al conjunto sino que lo sublima. Y eleva nuestra vista al cielo con los ojos llorosos en busca de alguna señal de Jeff Buckley, muerto casi tan joven como su padre Tim…


 

5 comentarios:

  1. Soy mucho más del Padre que del Hijo (dejemos al Espíritu Santo tranquilo...). Tim ha ocupado una buena parte de mis veladas musicales. Y reconozco que este "Grace" de Jeff merece estar en toda colección que se precie. Son tantas las asignaturas pendientes que se van acumulando, año tras año...
    Abrazos,

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  2. Es que el padre es mucho padre, Javier. Aunque este "Grace" de su hijo sea una maravilla.

    Un abrazo.

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  3. Maravilloso disco como bien expones. Me ha gustado mucho eso de 'Como si Jane's Adiction tocara las canciones de Nick Drake'.
    Abrazos.

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  4. Me pareció una buena comparación, querido Jorge.

    Un abrazo.

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