¡Alabado sea Trane, alabados sean asimismo Tyner, Garrison y Jones! Son las palabras que se escapan de mi boca tras escuchar los catorce minutos del Out Of This World que ha abierto Coltrane. El primer elepé en estudio que registra el mejor cuarteto de la historia del jazz (¿alguien que piense diferente?) no debe confundirse con el que también lleva el apellido del saxofonista de 1957 para Prestige, sino que sale de cuatro sesiones en abril y junio de 1962 que publicará Impulse! Y demuestra que el grupo formado por el autor de Giant Steps suena asombrosamente bien y conjuntado desde el principio, si bien ya había debutado en vivo a finales del año anterior, como capturaba el directo en el Village Vanguard. La tensión de los solos de saxo y piano y la constancia de la base rítmica son ya las que irán radicalizándose hasta la disolución del cuarteto en 1965 y, posteriormente, la muerte de John Coltrane en 1967. El segundo tema de la primera cara es una balada, Soul Eyes, que relaja la virulencia de Out Of This World y nos recuerda la maestría con la que nuestros hombres se movían igualmente por las sendas sentimentales, tal y como Ballads y John Coltrane And Johnny Hartman iban a corroborar al año siguiente.
La única pieza que sale de abril es The Inch Worm, en la que Coltrane se pasa al saxo soprano en sustitución del tenor desgranando notas más agudas pero no menos incisivas. Los dos cortes que completan la segunda mitad del disco nos devuelven a junio y al saxo tenor y son sendos homenajes a Michael Babatunde Olatunji y Miles Davis (y las dos únicas composiciones originales). Tunji (Toon-Gee) me recuerda en su solemnidad a la que está por venir de Alabama y cuenta con el primer solo de Jimmy Garrison, exquisito al contrabajo. Miles' Mode rinde tributo al genial trompetista, tan ligado a Trane, adentrándose en el jazz modal a la manera de este último en un tema en el que, si el saxo coltraniano y las teclas de McCoy Tyner realizan improvisaciones espléndidas, no se quedan atrás las cuerdas de Garrison. Todo ello sostenido, claro, por las explosivas baquetas de Elvin Jones. Aquí y en el resto de Coltrane, otro de los plásticos imprescindibles de una obra que uno no acaba nunca de asimilar. Tal es su grandeza y nuestra pequeñez.

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Feliz año.
ResponderEliminarIgualmente, Orlando. Un abrazo.
ResponderEliminarColtrane es Dios y este cuarteto lo forman los ángeles que le ayudan a transmitir la verdad revelada.
ResponderEliminarFeliz año nuevo, Gonzalo.
Por cierto, qué foto de portada más guapa. Compré estas navidades Sonic Life, ya que se canceló la presentación que iba a haber del libro en Barcelona hace unos meses con Thurston y Julià. Ya contaré qué me ha parecido.
ResponderEliminarUn abrazo.
Saint John Coltrane... Feliz año Amigo!!
ResponderEliminarEfectivamente, Nacho, tienes toda la razón. No he leído el libros de Thurston Moore, espero tus palabras. Y, sí, la portada mola mucho.
ResponderEliminarUn santo del sonido, Carlos.
Abrazos y feliz año, amigos.
Cada vez que vuelvo a Coltrane me digo ¿por qué no lo escucho tanto, si es fenomenal? Y así voy con Coltrane, a los tumbos esporádicos.
ResponderEliminarGracias por marcarme nuevamente el camino, aproveché para repasar un poco este disco y la historia completa de él y su banda.
Abrazos, y feliz año amigo Gonza!
Pues me alegra que empieces el año pegándote a Coltrane.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz año, querido Frodo.
Empezar el año escribiendo y recomendando la escucha de un astro como Trane no deja de ser un magnífico y entusiasta deseo. Yo lo he hecho repasando la obra de Jefferson Airplane/Starship y se me ha quedado el cuerpo de un gustito que, a día en que escribo este comentario, aun tiene secuelas agradables.
ResponderEliminarPoca cosa puedo añadir a lo que comentas en la entrada de este fenomenal trabajo suyo. De vez en cuando, igual que hacemos con la relectura de los libros favoritos, es más que conveniente retomar grandes clásicos (de cualquier estilo) y darles un buen repaso.
Un fuerte abrazo para toda la peña Aróstegui/Sara.
Pues no es menor tu comienzo de 2026, Javier. La bifurcación o conversión en Jefferson Starship no la controlo, más allá de canciones sueltas, así que espero tus recomendaciones. Lo bueno de recuperar a Coltrane es que su sonido no caduca ni envejece, sigue desafiando a nuestra imaginación y siendo vanguardia.
ResponderEliminarUn abrazo para tu familia y para ti.